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| EL SEÑOR SE TOMÓ MUY EN SERIO MI ORACIÓN Testimonio de la Hna.Alejandra Corona |
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El Señor se tomó muy en serio mi oración Testimonio de la Hna. Alejandra Corona Espinoza Es Dios quien me ha guiado a lo largo de mi vida. Ya desde pequeña yo anhelaba estar con Él, recuerdo mucho que a la edad de 6 años lo recibí por primera vez en mi corazón, recuerdo que sentí tanta alegría que le dije: “Toma mi vida es tuya, has de mí lo que tú quieras” y ahora veo que Él se tomo muy en serio mi petición. Al paso de los años me aleje de Él, viví muy superficialmente e incluso hasta cometí muchos errores, pero creo que Él siempre estuvo ahí esperándome. Al terminar mi licenciatura, entré a trabajar al Colegio Hidalgo de Uruapan Mich. Al siguiente día que empecé a trabajar se acercó la Promotora vocacional, ella me invitó al círculo vocacional y yo acepté. Fui descubriendo que había en mi corazón algo que me quemaba por dentro cada vez que me hablaban de Dios, era como un fuego devorador y un gusto inmenso al pensar que Él me estaba llamando para trabajar en su viña, recuerdo muy bien que me impactaron mucho las palabras de San Pablo “Todo lo considero basura con tal de ganar a Cristo”. Comencé a meditar y a hacer un discernimiento sobre mi vocación, y descubrí que lo mío era la vida consagrada. Yo me sentía muy contenta e indigna al pensar que mi vida le iba pertenecer a Dios. El primer obstáculo en mi vocación fue mi familia, ya que mis hermanos tenían puestos los ojos en mí para que les ayudara en la situación económica por la cual estaba pasando mi familia, eso no fue motivo para renunciar a la invitación de Cristo, tomé la decisión de ingresar a la Congregación el 21 de agosto de 1999. No me arrepiento soy inmensamente feliz, ser esposa de Cristo no significa dejarlo todo, sino haber encontrado a AQUEL que lo es TODO, es un don muy grande del cual no soy digna, ahora hago mías estas palabras de San Pablo “Para mí la vida es Cristo y la muerte una ganancia”, pongo mi vida en las manos de Dios y de mi Madre Santísima a la cual amo, Ella me transformará en su Hijo Jesús.
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